Despedimos a la Dra Rosa Majian

UGAB Buenos Aires despide con profundo dolor a la Dra. Rosa Majian, primera mujer presidenta de la Liga de Jóvenes, pionera que abrió el camino a muchas mujeres de nuestra comunidad.
Rosa fue una mujer que dejó huella con su palabra, su acción y su legado. Periodista, académica y referente incansable de la cultura y la identidad armenia, dedicó su vida a resaltar los valores y tradiciones de la armenidad, marcando generaciones con su compromiso.
En 1958, fue elegida como la primera mujer en presidir la Liga de Jóvenes de UGAB. Desde ese rol, organizó el primer acto cultural de gran envergadura fuera del ámbito comunitario y creó la celebración del Mes de la Cultura Armenia en octubre, un hito que continúa vigente hasta hoy. Una verdadera mujer de vanguardia, que desafió los límites de su época y dejó un legado imborrable.
Fue también la primera mujer de origen armenio en graduarse de la carrera universitaria de Periodismo y Relaciones Públicas. Su pasión por la palabra la llevó a desarrollar una carrera brillante, colaborando con medios como Clarín, La Nación, Editorial Atlántida, Radio Nacional y el New York Times, donde se desempeñó como redactora entre 1966 y 1969. En Nueva York fue además la primera integrante sudamericana en formar parte de la Comisión de Cultura y Educación del Consejo Mundial de UGAB.
Entre sus múltiples reconocimientos, recibió el Premio de Periodismo y la Medalla al Mérito del Ministerio de Cultura de la República Argentina. Fue elegida presidenta por Argentina de la Asociación Internacional de Mujeres Periodistas, y organizó la Escuela de Periodismo de la Universidad John F. Kennedy. Allí fundó la Cátedra Libre Armenia, que dirigió durante más de 40 años, logrando introducir la cultura armenia en el ámbito universitario argentino. Un verdadero hito para nuestra comunidad.
Su obra literaria incluye títulos como Armenia en la Noticia y Conversaciones con Jorge Luis Borges, libro traducido a tres idiomas y editado en homenaje a los mártires del Genocidio Armenio.
En cada espacio que ocupó, Rosa dejó una huella imborrable. Su voz, su visión y su amor por la armenidad seguirán inspirando a quienes trabajamos por preservar y proyectar nuestra identidad.
Acompañamos con profundo respeto a su familia y seres queridos en este difícil momento.
Q.E.P.D. Աստուած հոգին լուսաւորէ



